domingo, 4 de noviembre de 2007

QUID ET UBI EST? IV

Seguimos con la serie. La solución al enigma anterior era:

- La ciudad de Itálica
- En Santiponce, Sevilla.
- Los emperadores que le dieron el empuje fueron Trajano (97-117) y Adriano (117-137), por ser originarios de Itálica.
- Como colonia, pasó a llamarse Aelia Augusta Italica.

Felicitamos a Silvia Camarena Navarro de 1º A. A continuación propongo el Enigma IV, pero no sin antes decir, que para acertar el enigma se deberá responder a todas y cada una de las preguntas que se proponen. Este es el enigma:





- ¿Quién es?
- ¿De quién es hijo y cómo se llama su hermano?
- De los mil hijos que tuvo, ¿quién fue el más conocido y qué virtud poseía?
- ¿Cuales son sus atributos?
- ¿Quién es su equivalente romano?
- ¿En qué yacimiento arqueológico se encontró esta escultura de bronce?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy Silvia Camarena de 1º A, la escultura pertence a Hipnos(sueño en la mitología griega). Su madre era Nix, la noche, que lo tuvo sin intervención masculina, aunque en alguna otra tradición su padre fue Érebo. Era hermano gemelo de Tánatos, la muerte no violenta. Su equivalente romano era Somnus.
Morfeo era el mas conocido de sus hijos , u Oniros, era el más célebre y considerados por algunos su jefe.
Hipnos era retratado como un hombre joven desnudo y con alas en los hombros o las sienes. También se le muestra en ocasiones con barba, parecido a su hermano Tánatos. A veces es representado como un hombre dormido en una cama de plumas con cortinas negras a su alrededor. Sus atributos incluyen un cuerno de opio inductor de sueño, un tallo de amapola, una rama de la que gotea el rocío del río Lete y una antorcha invertida.

La escultura de bronce se encontro en el Recinto Fortificado del Cerro de la Cruz, Almedinilla, Cordoba.

Ana dijo...

Felicidades, Silvia. Con alumnas como tú ya puede sentirse a gusto tu profesor.

Silvia dijo...

Ayer se me olvido contestar a la pregunta sobre la virtud de Morfeo, la contesto ahora!

Morfeo se encargaba de inducir los sueños de quienes dormían y de adoptar una apariencia humana para aparecer en ellos, especialmente la de los seres queridos (de ahí su nombre), permitiendo a los mortales huir por un momento de las maquinaciones de dioses.